El saber ancestral cultivado en el pasado, desde los primeros herbolarios griegos y romanos, evolucionó en los Monasterios medievales y en sus boticas, donde el monje boticario realizaba las mezclas precisas para la fabricación de medicamentos. Existen muchas pruebas documentales donde se especifican las plantas cultivadas y las propiedades de cada una de ellas.
Uno de los proyectos con mayores espectativas es el de la Recuperación de la Huerta Monacal. Se ubicaría en la antigua huerta del Monasterio de una superficie de unos 4.000 m2 aproximadamente; dividida en cuatro bancales con un sendero en medio que la segrega en ocho.
El objetivo, conociendo que los monjes de Oia cultivaban gran cantidad de plantas medicinales es retomar su labor, como elemento cultural y pedagógico sobre la vida de los Monasterios medievales, centros neurálgicos con predominio social, económico y cultural en amplias zonas geográficas.
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